El 5G está en boca de todos. Esta nueva tecnología móvil aumentará la velocidad de conexión, reducirá al mínimo la latencia (el tiempo de respuesta de la web) y multiplicará exponencialmente el número de dispositivos conectados. En otras palabras: estaremos conectados a todo, todo el día, y en el menor tiempo posible. Pero, ¿es peligroso?
Conectividad total
El 5G mejorará la conectividad y reducirá considerablemente el tiempo de latencia.Gracias al advenimiento del 'internet de las cosas', parte del mobiliario urbano de las grandes ciudades quedará permanentemente conectado entre sí.
Cómo cambiará el mundo el 5G
El avance más significativo vendrá de la mano de la velocidad. El 5G permitirá navegar hasta a 10 GBps (gigabytes por segundo), 10 veces más rápido que las principales ofertas de fibra óptica del mercado. A ese ritmo se podrá, por ejemplo, descargar una película completa en cuestión de segundos.
Además, la latencia (el tiempo de respuesta de la red) también experimentará un avance significativo. Según los operadores, esta podría reducirse a 5 milisegundos, un período casi imperceptible para los humanos, lo cual nos permitirá conectarnos prácticamente en tiempo real. Este dato es especialmente importante, por ejemplo, para minimizar el tiempo de respuesta de un vehículo autónomo de cara a mejorar la seguridad tanto de los ocupantes como de cualquier viandante que le circunde.
Gracias a esta nueva tecnología podremos, por ejemplo, aumentar exponencialmente el número de dispositivos conectados. Vehículos, robots industriales, mobiliario urbano (badenes, calzada, paradas de autobús) o cualquier dispositivo electrónico que tengamos en casa (desde la alarma alarma la lavadora, la nevera o el robot aspirador ) podrán conectarse y compartir información en tiempo real.
¿Es peligroso el 5G?
La OMS calificó la tecnología inalámbrica como cancerígeno del nivel 2B, una catalogación muy genérica que, según la propia organización sanitaria, hace referencia a los compuestos "posiblemente carcinógenos para los seres humanos, esto es, cuando se considera que una asociación causal es creíble, pero el azar, los sesgos o los factores de confusión no pueden descartarse con una confianza razonable", una categoría en la que se incluyen sustancias que se tienen como poco nocivas, como el café.
De momento, con los estudios científicos en la mano, parece que el 5G traerá más beneficios que problemas.
1G, Primera Generación
La primera generación de telefonía móvil estaba basada en un conjunto de celdas o células interconectadas, que daban servicio a los dispositivos que se encontraban dentro de su amplia zona de cobertura. De ahí el nombre con el que se los conoció inicialmente, "celulares".
No todas las redes estaban basadas en los mismos protocolos, dependían bastante de sus fabricantes, no era fácil interconectarlas ni utilizar los mismos terminales en distintas redes.
La calidad de la voz era relativa, la capacidad para transmitir datos era baja (del orden de los Kilo bits por segundo), las baterías duraban pocas horas; pero aún así, el servicio de telefonía móvil despegó y alcanzó cerca de 20 millones de usuarios en 1990.
2G y primer standard, GSM
A principios de los '90 se introducen las primeras redes basadas en un protocolo estándar que tenía como principales objetivos la interconexión de las redes y la posibilidad de conectarse a ellas con un mismo terminal, apareciendo el primer concepto de roaming.
Este protocolo es nuestro conocido GSM (Groupe Spécial Mobile o Global System for Mobile Communications).
También trajo otras ventajas como una mejor calidad de voz, mayor velocidad para transmitir datos, transmisión de faxes y los famosos SMS.
Con esta segunda generación, los servicios de telefonía móvil se vuelven populares.
Una posterior mejora permitió la transmisión de datos a mayor velocidad (56 kilo bits por segundo), el intercambio de imágenes y la posibilidad de navegar por Internet. Esta mejora se debe a la implantación de la tecnología GPRS (General Packet Radio Service) sobre las redes existentes y favorece la aparición de las "Blackberries" y de los primeros "smartphones".
3G, Internet Móvil
Esta nueva generación es una clara evolución de la anterior y mantiene uno de sus principios básicos: un estándar sobre el que continuar los desarrollos.
Se mejora la potencia de las antenas, permitiendo más conexiones, mayor calidad de voz y mayor velocidad para transferir datos, alcanzándose hasta 2 Mega bits por segundo bajo condiciones determinadas.
Esa mayor velocidad contribuyó a la aparición de aplicaciones de audio, imágenes, comunicaciones y vídeo en tiempo real, aunque a veces limitadas por la capacidad de la red o de las antenas a través de las que se conecta el móvil.
Se facilita la movilidad dentro de la zona de cobertura de un Operador, pero también entre distintos Operadores y países, ampliándose el roaming de voz y mensajes para incluir la transferencia de datos.
Su integración con Internet, mediante el uso de protocolos comunes (IP / TCP-IP), le permitió mantener la velocidad de crecimiento de los servicios móviles.
4G, Alta Velocidad
La evolución continúa y se introducen mejoras en las antenas, en su capacidad, cobertura y calidad de señal.
Esto ya lo vemos como una mejora en la velocidad para transferir datos. La velocidad de conexión a Internet empieza a ser comparable con la de una fibra óptica. Podemos navegar utilizando dispositivos móviles a velocidades de hasta 20 Mega bits por segundo. Podemos ver películas o partidos de fútbol en tiempo real, es decir mientras se están jugando y con una calidad muy comparable con la que podríamos verlos en nuestro televisor.
¿Qué es lo siguiente?
Además de la evolución tecnológica que nos lleva a alcanzar mayores velocidades, aún queda pendiente garantizarla, es decir, que tengamos una velocidad de acceso a Internet desde nuestro móvil garantizada e independiente de la cantidad de usuarios que haya a nuestro alrededor. Aún hoy, todos los usuarios compiten por los mismos recursos, no hay mecanismos para dar prioridad a unos sobre otros.
Dependiendo de la zona en la que estamos, de la cantidad de gente que haya y de otros factores fuera de nuestro control, podemos sentir y medir cambios en la velocidad con la que navegamos o recibimos mensajes, aunque no podamos precisar a qué se debe ese cambio.
En la actualidad, esta es la mayor queja de los usuarios de servicios móviles, no sólo por la poca visibilidad que tenemos sino también por lo imprevisible en lo que puede llegar a convertirse el servicio. Garantizar la velocidad de navegación es uno de los próximos cambios que esperamos ver.






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